Somos seres humanos, es decir, seres compuestos de cuerpo y espíritu, de elementos externos y de elementos internos. Por consiguiente, nuestra actividad, también la liturgia, ha de ser externa e interna. Por eso empleamos signos, gestos, palabras y diversas acciones como expresión de la correspondiente actitud interior. La concurrencia de lo externo con lo espiritual ayuda a captar mejor la realidad y a enriquecer la vivencia. • Signo y Símbolo. Signo y símbolo son dos realidades distintas: - El Signo es una señal, una realidad externa, que remite a otra realidad distinta, bien determinada, clara, comprendida racionalmente. Hay signos naturales y signos convencionales. Los signos naturales llevan su significado en lo que son. Ejemplo: el humo, que indica fuego; la sonrisa, que expresa alegría. Los signos convencionales significan lo que las personas hemos convenido que signifiquen. Ejemplo: señales de tránsito, de peligro (una calavera), etc. - El Símbolo es un elemen...